Contra la separación de bienes

A Celerino lo llamo Celerino por una anécdota que cuenta Enrique Vila-Matas sobre Juan Rulfo. Dice Juan que dejó de escribir porque se le murió su tío Celerino, que era el que le contaba las historias. Celerino, el mío, no supo el porqué de su nombre hasta hace muy poco, y eso me enorgullecía porque las primeras decenas de anécdotas literarias que conocía fueron cosa suya… como con Rulfo y su Celerino. Pero yo sí sigo, rupturista de tautologías cósmicas.

Por otro lado me pone triste cuando con Celerino hablo de un libro que él no conoce, y no podemos compartir porque él tiene ese don para que, al contar las historias que ha leído, crezcan. Pero yo no. A veces pienso que es muy injusto que tengamos que leer cosas distintas, o ir mano a mano para poder entendernos. Pienso que sería bonito crear una especie de cuenta conjunta, que lo que tenemos sea de los dos, lo que él lea automáticamente pase a mi cabeza y viceversa.

Advertisements

2 thoughts on “Contra la separación de bienes

  1. No te voy a decir, que me gusta lo que escribes, o que seas genial. Sólo que tienes una voz diferente a todas esas poesías ñoñas que pululan por la red en otras chicas – que tampoco pasa nada porque escriban así-, pero tu tienes una voz diferente y que esa voz tiene que seguir escribiendo.
    Mi blog es verdad que es una extraña mezcla, política internacional, literatura, y sobre todo poesía. Pero ese es mi propio caso perdido.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s